En esta entrada quiero animar a la gente a que recicle su propio papel en casa, que es sencillo y práctico porque a veces para escribir una pequeña nota utilizamos un folio o una hoja nueva de una libreta que nos puede servir para otra cosa.
¿Qué necesitamos?
Fácil, simplemente un recipiente con agua y paciencia.
Cogemos el papel que ya hemos usado, o papel de periódico... lo que sea que no necesitemos y que nos valga para lo que queramos hacer. Luego metemos el papel en el agua, lo dejamos un momento en ella y después ya se puede trabajar. Preparamos en la mesa, pegado con celo, un trozo de film transparente de cocina para envolver u otro material impermeable. Ponemos el papel sobre la mesa ya preparada y con la ayuda de las manos y de un rulo de cocina (o lo que se os ocurra) trabajamos el papel. Una vez que esté terminado, solo queda esperar a que se seque ¡y listo! ya tenemos papel para poner lo que queramos.
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